Cusco, antigua capital del Tahuantinsuyo, reúne vestigios incaicos y arquitectura barroca y a veces plateresca desde la estructura los grandes templos hasta la disposición de las calles dando al centro histórico su conocida forma de “puma”. Incluye templos virreinales como la Catedral, San Blas, Santo Domingo, o la Compañía de Jesús con arquitectura monumental y cargados en su interior con arte de la época virreinal encontrando varios estilos desde el barroco, manierismo, y demás.